
El pasado 24 de septiembre tuvo lugar la jornada internacional sobre el aceite de oliva y el desarrollo sostenible en el marco del proyecto de cooperación OLIB “Fortalecimiento del desarrollo local sostenible y la convivencia en Líbano a través de la mejora del rendimiento y la productividad del olivo” financiado por la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ) en la que participaron administraciones públicas, universidades, asociaciones y empresas con interés en el sector.
El evento, centrado en el papel de la olivicultura y la elaiotecnia, y las modalidades de cooperación en este sector para contribuir al desarrollo social y económico de forma más eficiente y sostenible, fue organizado por el CIHEAM Zaragoza en colaboración con la Universidad de Zaragoza, y se celebró en la sede española del Centro Internacional de Altos Estudios Agronómicos Mediterráneos (CIHEAM) en Zaragoza y en la Diputación Provincial de Zaragoza.
Colaboración en el sector del aceite de oliva
La jornada contó con 102 participantes procedentes de 15 países, que estuvieron representando a distintas organizaciones internacionales (Consejo Oleícola Internacional, COI), autoridades ambientales (Ministerio de Agricultura Pesca y Alimentación de España, Ministerio de Agricultura libanés), entidades locales (Gobierno de Aragón), ONGs (Asociación para el Desarrollo de Capacidades Rurales), universidades (Córdoba, Extremadura, Madrid, Zaragoza y Líbano), centros de investigación (Instituto Libanés de Investigación Agrícola, Consejo Superior de Investigaciones Científicas), así como empresas (Aceites Lis), cooperativas (Cooperativas Agro-alimentarias de España, Cooperativas Agro-alimentarias de Aragón, Organización Interprofesional del Aceite de Oliva, Consejo Regulador de la Denominación de Origen ‘Aceite del Bajo Aragón’, Cooperativa de agricultura ecológica y apicultura de Deir Mimas y zona circundante) y Cooperación cívico-militar (Brigada Aragón I desplegada en el Sur de Líbano).
La jornada se estructuró en dos sesiones, en la primera parte, en la modalidad mixta (online y presencial) comenzó con la introducción de políticas públicas para la cooperación por parte de la DPZ, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) abordó la agricultura sostenible y la cooperación al desarrollo en los países del Sur y, por último, el COI analizó la situación actual de la olivicultura en el Mediterráneo y su papel medioambiental y social. A continuación, se abordaron 3 grandes temáticas del sector del aceite con expertos nacionales e internacionales: i) la innovación tecnológica y agronómica frente al cambio climático, ii) el apoyo institucional para el impulso de la olivicultura y iii) el papel del cooperativismo en el aceite de oliva en el Mediterráneo.



Construyendo una cultura de paz
Por la tarde, la mesa redonda presencial “Iniciativas y actividades de cooperación agroalimentaria para fomentar la cultura de paz y contribuir al desarrollo social y económico” se enmarcó dentro de la celebración del Día Internacional de la Paz, que se celebra todos los años el 21 de septiembre y que este año coincidió con el 25º Aniversario de la adopción por la Asamblea General de las Naciones Unidas de la Declaración y Programa de Acción sobre una Cultura de Paz. La mesa redonda contó con la participación de cinco expertos procedentes de ONGs (The Garden of Peace, CERAI y ARAPAZ) así como de la iniciativa Apadrina un olivo y representantes del proyecto OLIB (coordinación y beneficiarios) y con la moderación de la Fundación Seminario de Investigación para la Paz. Durante la mesa redonda se identificaron las fortalezas y las dificultades de los proyectos presentados para construir una cultura de paz además se compartieron las herramientas, metodologías y estrategias con las que trabajan vinculadas a la mejora de la convivencia y la cultura de paz.

Esta jornada internacional sirvió de espacio de debate y reflexión para poner de manifiesto que la olivicultura es una actividad agrícola de gran relevancia económica, social y cultural en muchas regiones del mundo, especialmente en los países del Mediterráneo. Y que su impulso desde un punto de vista financiero y medio ambiental a través de políticas agrícolas y regulatorias y la aplicación de nuevas tecnología y prácticas para mejorar la productividad y sostenibilidad es fundamental para facilitar el crecimiento del sector, así como paliar las barreras que aún existen en materia de formación y capacitación, mercado, desafíos medioambientales ... existe una compleja red de factores que influyen en la explotación olivarera y la producción de aceite de oliva. Por lo que está jornada contribuyó significativamente a destacar el papel de los diferentes actores dentro del sector y tratar los retos a los que tendrán que dar respuesta adecuadamente en los próximos años para fomentar la rentabilización de sus esfuerzos e inversiones en favor de beneficios económicos y sociales al sector que son esenciales en el mantenimiento de la actividad económica y social y en la vertebración del territorio.
