Entrevista a Josep Maria Espelta, coordinador científico de un curso del CIHEAM Zaragoza y el CREAF sobre resiliencia del bosque mediterráneo

Josep Maria Espelta es investigador del centro público de investigación CREAF y de la Universitat Autònoma de Barcelona y entre sus principales líneas de trabajo, se encuentra estudiar la resiliencia de los ecosistemas forestales frente al cambio climático. Hablamos con él de la importancia de este concepto y de la gestión forestal en la región mediterránea con motivo del curso "Estrategias de gestión para mejorar la resiliencia de los bosques mediterráneos" organizado conjuntamente por el CIHEAM Zaragoza y el CREAF en colaboración con EFIMed.
- La resiliencia del bosque mediterráneo será el foco de un curso avanzado para profesionales que va a tener lugar en el CIHEAM Zaragoza en abril de 2024. ¿Podría explicarnos este concepto? ¿Cuáles han sido los principales avances científicos en este campo en los últimos años?
- Si bien existen definiciones complementarias, resiliencia es la capacidad de un sistema de absorber perturbaciones o transformaciones ambientales y, a continuación, reorganizarse de manera eficiente, conservando la misma estructura esencial, identidad y funciones. El interés por conocer más de cerca esta capacidad por parte de los sistemas forestales ha aumentado en los últimos años. Y ello coincide con la acumulación de evidencias del efecto que tienen sobre los bosques las perturbaciones asociadas al cambio climático. En este contexto, cada vez disponemos de más pruebas del papel clave que juega la diversidad en los bosques (ej. de especies, de estructuras, etc.) como promotora de la resiliencia frente a perturbaciones.
- Evaluar el nivel de resiliencia de los bosques al cambio climático y a los cambios en los usos del suelo es particularmente importante para los ecosistemas forestales de clima mediterráneo. ¿Por qué?
- En los paisajes forestales mediterráneos coinciden dos características que hacen especialmente relevante estudiar su resiliencia frente al cambio climático: los beneficios que proporcionan y las amenazas que soportan. Por una parte, estos bosques son esenciales para proveer numerosos servicios ecosistémicos (o beneficios) a los habitantes de la región mediterránea, una zona densamente poblada. Y por otra, las sequías, incendios y plagas consecuencia del cambio climático suponen amenazas y riesgos múltiples a su conservación y a la continuidad de la provisión de servicios.
- ¿Cuál es su percepción acerca de la situación actual de la gestión forestal en el Mediterráneo? ¿Cómo puede contribuir a mejorarla el curso del CIHEAM Zaragoza y el CREAF?
- Aunque la situación es diferente según la región de la cuenca mediterránea, la gestión forestal actual ha diversificado sus objetivos y pone un mayor énfasis en conservar la multifuncionalidad de los bosques y su adaptabilidad al cambio climático. Uno de los valores esenciales del curso que coorganizamos el CIHEAM Zaragoza y el CREAF es que proporciona herramientas conceptuales y metodológicas para reforzar este enfoque, además de una visión integrada sobre cómo hacer frente a los retos y amenazas que encara hoy el bosque de clima mediterráneo.
- ¿Qué consejos daría a los profesionales que aspiran a diseñar prácticas forestales más eficientes y adaptativas en territorios con clima mediterráneo?
- Abordar la cuestión desde una perspectiva lo más transversal posible, en la que primen una visión a largo plazo y la flexibilidad, teniendo en cuenta el elevado nivel de incertidumbre que soportan los ecosistemas mediterráneos en un escenario de cambio climático.
- Al margen de la labor que pueden desempeñar los especialistas en gestión forestal, ¿qué papel debería asumir la sociedad para hacer frente a las principales amenazas que están poniendo en peligro los bosques mediterráneos?
- En una sociedad cada vez más urbana y desconectada del mundo rural, el principal reto es comprender que la gestión forestal es imprescindible para conservar el bosque mediterráneo y mantener los servicios que estos proveen.
