
La domesticación ha moldeado profundamente las características de los cerdos, transformándolos desde jabalíes salvajes hasta animales domésticos adaptados a las necesidades humanas. Este proceso ha dejado huellas en su ADN, visibles en aspectos como la apariencia física, comportamiento, capacidad reproductiva y adaptabilidad. Sin embargo, comprender cómo la domesticación ha influido en su genética no solo supone identificar los genes implicados, sino también descubrir en qué tejidos u órganos actúan.
La domesticación implica criar animales en un entorno que difiere de su hábitat natural, lo que acaba modificando su comportamiento y aspecto físico. Un animal salvaje y un animal domesticado pueden tener genes con secuencias genéticas iguales, pero la influencia de las condiciones ambientales puede provocar cambios en el ADN, lo que a su vez modifica la forma en que se expresan los genes y, en consecuencia, el fenotipo.
El TFM de Diego Vargas
El Trabajo de Fin de Máster (TFM) de Diego Vargas «Integración de datos de selección y del transcriptoma para identificar la huella de la domesticación en el genoma porcino» aborda esta cuestión mediante un enfoque innovador. Combinando información genómica y transcriptómica, este proyecto de nuestro alumno del Máster «Mejora genética animal y biotecnología de la reproducción» busca desentrañar los cambios genéticos subyacentes al proceso de domesticación de la especie Sus scrofa. Supervisado por el Dr. Marcel Amills Eras y el Dr. Sebastián Ramos-Onsins en el Centro de Investigación en Agrigenómica (CRAG), el trabajo integra análisis genómicos que identifican señales de selección en el ADN con datos transcriptómicos, los cuales revelan cómo se activan los genes en diferentes tejidos del cuerpo.

Diego Vargas, originario de Perú, cursó el grado de Genética y Biotecnología en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. En este contexto, trabajó en biotecnología reproductiva aplicada a alpacas, una especie de importancia económica en Sudamérica. Aunque su interés inicial era la reproducción animal, su paso por el máster «Mejora genética animal y biotecnología de la reproducción», organizado por el CIHEAM Zaragoza, la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), despertó su interés por la genética cuantitativa y molecular, una pasión que desarrolló bajo la guía de sus mentores en el CRAG.
El estudio tiene como objetivo principal identificar las regiones del ADN que muestran señales de haber sido seleccionadas durante la domesticación. A partir de estas señales, se investigan los genes que están activos en órganos específicos y su posible relación con este proceso. Esto permitirá no solo crear una lista de genes clave implicados en la domesticación, sino también señalar los tejidos diana donde estos cambios han dejado su huella, arrojando luz sobre los procesos biológicos que facilitaron la transformación fenotípica de los cerdos salvajes.



El análisis transcriptómico tiene un papel crucial en este enfoque. Permite distinguir entre genes con expresión ubicua, que se activan en muchos tejidos, y genes con expresión restringida, limitada a uno o pocos órganos. Focalizándose en estos últimos, el trabajo de Diego Vargas ha identificado tejidos relacionados con procesos fisiológicos como el desarrollo neuronal, la fertilidad del macho y el comportamiento, esenciales para comprender los efectos selectivos de la domesticación.
Impacto y contribuciones al estudio de la domesticación
El valor de este estudio radica en demostrar la utilidad de integrar datos transcriptómicos en los análisis de selección, una aproximación que nunca antes se había aplicado al estudio de la domesticación porcina. Gracias a este enfoque, se pueden entender mejor los cambios biológicos y fisiológicos que generaron un aumento de la docilidad, la capacidad reproductiva y el crecimiento del cerdo doméstico.
Este avance no solo profundiza en el conocimiento de la genética de la domesticación, sino que también abre nuevas vías para la investigación en genética animal, como la identificación de genes tejido-específicos que podrían ser utilizados en programas de mejora genética más precisos, al enfocarse en características que impactan únicamente un órgano o función específica.
Este trabajo marca un avance significativo en la comprensión de la domesticación, combinando herramientas genómicas y transcriptómicas para desentrañar los secretos de la evolución genética del cerdo doméstico.
