- Dena María Jesús Camarena, rectora de la Universidad de Sonora (México), recuerda en esta entrevista su paso por el CIHEAM Zaragoza y reflexiona sobre los retos compartidos y las oportunidades de colaboración entre Latinoamérica y el Mediterráneo

Conversamos con Dena María Jesús Camarena, rectora de la Universidad de Sonora para el periodo 2025–2030 y segunda mujer en dirigir esta institución. Nacida en Hermosillo (Sonora, México) en 1976, Camarena combina una sólida trayectoria académica con amplia experiencia en gestión universitaria.
Desde 2011 es profesora-investigadora en la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad de Sonora, centrando su labor en marketing agroalimentario, mercados de consumo y comportamiento del consumidor. Su experiencia en gestión incluye la coordinación del programa académico, la secretaría académica y la dirección de división, así como la coordinación general de la facultad.
Antigua alumna del CIHEAM Zaragoza, donde cursó el Máster Internacional en Marketing Agroalimentario (2001–2003), recuerda esta etapa como decisiva en su formación y para consolidar su visión global de los sistemas agroalimentarios.
En esta entrevista, reflexiona sobre cómo su experiencia en Zaragoza marcó su trayectoria profesional, destaca el valor de las alianzas internacionales y comparte su visión sobre las oportunidades de colaboración entre Latinoamérica y el Mediterráneo desde su nuevo rol al frente de la Universidad de Sonora.

Pregunta: Su trayectoria académica y profesional ha estado profundamente vinculada al estudio del marketing agroalimentario y del comportamiento del consumidor. ¿Cómo surgió su interés por estos temas?
Respuesta: Mi interés comenzó al concluir mis estudios de licenciatura, cuando realicé una investigación en la que comparé los costos de producción de los cultivos orgánicos y convencionales en la sierra sonorense utilizando la Matriz de Análisis de Política (MAP). Ese fue mi primer acercamiento académico al estudio de los productos alimentarios. A raíz de ese trabajo, tuve la oportunidad de integrarme como asistente de investigación en el área agropecuaria de Fundación Produce, una institución dedicada a promover y apoyar proyectos de investigación, validación y transferencia de tecnología en el sector. Fue entonces cuando me di cuenta de que en nuestro estado había muy poca investigación enfocada en el análisis de los mercados agrícolas y que el marketing agroalimentario prácticamente no se desarrollaba. Esa experiencia despertó en mí el interés y la convicción de buscar un posgrado orientado precisamente en esa línea.
Desde entonces, he buscado contribuir a que el conocimiento académico se traduzca en mejores decisiones para productores, empresas y comunidades, convencida de que el marketing agroalimentario es una herramienta estratégica para el desarrollo regional y nacional.
P: ¿Qué competencias o valores adquiridos en el CIHEAM Zaragoza destacaría como claves en su recorrido profesional y en el ejercicio de su nuevo rol de liderazgo académico?
R: Mi formación en el CIHEAM Zaragoza me permitió convivir y trabajar con personas de distintas culturas y países, lo que me enseñó a reconocer la diversidad de enfoques para abordar una misma problemática. Aprendí que, a través del análisis, el diálogo reflexivo y constructivo, es posible llegar a consensos y encontrar puntos de encuentro que nos permitan avanzar. Los valores de respeto, tolerancia, cooperación y búsqueda de la excelencia forman parte de la vida estudiantil en el CIHEAM y permanecen en quienes hemos pasado por esa experiencia. Considero que estos valores han sido fundamentales en mi trayectoria profesional y hoy resultan muy valiosos para desempeñar mi labor como rectora de la Universidad de Sonora. Estos valores hoy guían mi manera de impulsar una universidad más abierta al diálogo global, más innovadora y con mayor compromiso social.
P: Durante su formación en Zaragoza, tuvo la oportunidad de convivir con profesionales y estudiantes de distintas regiones del mundo. ¿Qué redes construyó en ese tiempo y cómo han nutrido su labor investigadora y docente?
R: En mi curso convivíamos estudiantes de más de una docena de nacionalidades, lo cual fue sumamente enriquecedor, porque me permitió conocer otras culturas y distintas formas de analizar los problemas. Además, tuve oportunidad de desempeñarme como becaria en la residencia del Campus de Aula Dei. A través de esas experiencias, y también de la participación en eventos académicos con docentes de diversas nacionalidades, fui construyendo redes de colaboración que con el tiempo se han fortalecido. Al regresar a mi país, esas relaciones se tradujeron en convenios entre la Universidad de Sonora y distintas instituciones de España, Portugal, Argentina, Chile, entre otras. Además, han impulsado la participación en congresos, foros, simposios e incluso en la impartición de clases, lo que ha nutrido tanto mi labor investigadora como mi trabajo docente.
Creo que esas redes no solo fortalecen la investigación y la docencia, sino que también contribuyen a que nuestras instituciones jueguen un papel activo en los grandes debates internacionales sobre el futuro de la educación y la sostenibilidad.

P: ¿Qué importancia cree que tienen la creación de estos lazos académicos y culturales en la formación de los futuros profesionales del sector agroalimentario?
R: Considero que es fundamental. Los lazos académicos y culturales permiten establecer colaboraciones en proyectos de investigación, en actividades docentes, en la dirección de tesis, en la organización de conferencias, seminarios, entre otros. Pero, más allá de eso, representan una vía para compartir conocimiento de vanguardia que resulta clave para el desarrollo de los futuros profesionales del sector agroalimentario.
La posibilidad de interactuar con expertos de distintas disciplinas y contextos enriquece la formación, porque amplía la visión de los estudiantes y les brinda herramientas para comprender la complejidad de los mercados y de los sistemas alimentarios en un entorno global. Estos vínculos no solo fortalecen la preparación académica, sino que también desarrollan competencias interculturales, fomentan la innovación y abren oportunidades de movilidad e inserción en redes internacionales.
En un mundo interconectado, la educación de los futuros profesionales requiere también formar ciudadanos globales, con la capacidad de incidir en soluciones que trasciendan fronteras.
P: Desde su nuevo cargo como rectora, ¿contempla impulsar proyectos o colaboraciones que fortalezcan los vínculos entre Latinoamérica y el Mediterráneo?
R: Sí, absolutamente. Creo firmemente en el valor de estrechar lazos con el Mediterráneo, una región con la que compartimos afinidades históricas, culturales y académicas que pueden convertirse en oportunidades de investigación conjunta, programas de movilidad, doble titulación y redes universitarias que enriquezcan tanto la docencia como la generación de conocimiento. Además, los retos comunes en temas como el cambio climático, seguridad alimentaria, sostenibilidad, innovación tecnológica e inclusión social nos invitan a construir agendas compartidas con universidades e instituciones de ambas regiones.
Estoy convencida de que la cooperación internacional es una vía estratégica para fortalecer la formación, la innovación y el compromiso social de nuestra institución. Por ello, aspiramos a que la Universidad de Sonora sea un puente activo de diálogo y colaboración, que acerque a nuestras comunidades académicas y a nuestras juventudes a experiencias internacionales que fortalezcan su formación y contribuyan al desarrollo regional.
La Universidad de Sonora tiene la responsabilidad de ser un actor clave en estas alianzas, no solo para enriquecer a nuestra comunidad académica, sino también para aportar soluciones concretas a los grandes retos que compartimos como sociedades.
P: Finalmente, ¿qué mensaje le gustaría compartir con las y los jóvenes profesionales que hoy forman parte de nuestro Instituto o están considerando iniciar en él su formación?
R: A las y los jóvenes les diría que el Instituto es una puerta de oportunidades para crecer, aprender y conectar con el mundo. El CIHEAM Zaragoza brinda herramientas y redes de colaboración que fortalecen su futuro profesional. Es el momento ideal para conocer e interactuar con compañeros de distintas culturas, aprovechar la infraestructura de calidad y la guía de docentes de primer nivel. Estoy convencida de que la experiencia de estudiar en el Instituto puede convertirse en una ocasión para transformar su presente y proyectar un futuro con impacto positivo en sus comunidades y en la sociedad.
La formación en el Instituto no solo transforma vidas individuales, también les da la posibilidad de convertirse en líderes capaces de generar cambios en sus países y de contribuir al bienestar global.
