- Expertos internacionales se dan cita para abordar los desafíos de la gestión integrada de plagas en un contexto de cambio climático, globalización y necesidad de transición agroecológica.
- El programa formativo sirvió para fortalecer capacidades técnicas, fomentar redes regionales y promover soluciones adaptadas a los sistemas agrícolas mediterráneos.

En un contexto global marcado por la urgencia climática, la necesidad de garantizar la seguridad alimentaria y la sostenibilidad de los sistemas agroalimentarios, la gestión integrada de plagas (IPM, por sus siglas en inglés) se ha consolidado como una estrategia esencial para reducir el uso de productos químicos, conservar la biodiversidad y mejorar la resiliencia de los cultivos.
Conscientes de este desafío, el CIHEAM Zaragoza organizó un curso avanzado sobre “Gestión integrada de plagas para una agricultura sostenible”, del 17 al 22 de marzo, con el objetivo de actualizar conocimientos técnicos, normativos y metodológicos, e impulsar una transición agroecológica realista, eficaz y alineada con los marcos europeos e internacionales.
Contenidos especializados y enfoque integral
El curso reunió a ponentes de alto nivel y expertos de organismos internacionales como la FAO, universidades europeas y centros de investigación, combinando un enfoque científico riguroso con herramientas aplicadas y experiencias de campo.
El programa se estructuró en 10 bloques temáticos complementarios, entre los que destacan: el diagnóstico y comprensión de las plagas, la dinámica poblacional, umbrales de daño y factores que condicionan su aparición; los retos actuales de la gestión integrada de plagas, como la reducción del uso de fitosanitarios, la prevención de organismos emergentes e invasores, la mitigación del cambio climático o la resistencia a productos fitosanitarios; un enfoque holístico que incluye la agroecología, el concepto One Health y la sostenibilidad en toda la cadena de valor; y las herramientas tecnológicas emergentes como la agricultura de precisión, la robótica, la inteligencia artificial, el control biológico o la biotecnología aplicada.
Asimismo, se abordó la transferencia de conocimiento a través de redes como la del proyecto europeo IPMWorks o las Escuelas de campo para agricultores de la FAO, y se presentaron estudios de caso centrados en frutales, cultivos extensivos, hortalizas protegidas y viñedos, con énfasis en el control integrado, la eficiencia económica y la adaptabilidad territorial.
Impacto regional y cooperación mediterránea
Una de las principales conclusiones del curso es que el éxito de la gestión integrada de plagas no depende únicamente de herramientas técnicas, sino de una visión integrada, territorializada y participativa, que combine ciencia, política pública, digitalización y conocimiento local.
El curso tuvo un impacto significativo para los países mediterráneos, ya que ofreció soluciones adaptadas a sus sistemas agrícolas, donde coexisten modelos tradicionales con nuevas presiones fitosanitarias derivadas del comercio global y el cambio climático. También fortaleció capacidades técnicas e institucionales, clave para la implementación de políticas de sanidad vegetal sostenibles, en línea con el Pacto Verde Europeo, la estrategia 'De la Granja a la Mesa' y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Además, fomentó el diálogo y la cooperación regional, facilitando redes de intercambio entre técnicos, investigadores y responsables de políticas públicas del norte y sur del Mediterráneo. Impulsó también la adopción de tecnologías emergentes, teniendo en cuenta la viabilidad en contextos locales diversos y la necesidad de estrategias progresivas de implementación. Igualmente, contribuyó a armonizar enfoques normativos y operativos, en un momento clave para reforzar la bioseguridad y la resiliencia agrícola en la región.
Una plataforma de referencia para la formación en sanidad vegetal
El curso consolidó al CIHEAM Zaragoza como un referente en formación avanzada sobre sanidad vegetal sostenible y mostró el valor de un enfoque integral y regionalizado de la gestión integrada de plagas. Gracias a la participación activa de expertos internacionales y profesionales de países mediterráneos, se generó un espacio de aprendizaje e intercambio de alto nivel técnico y estratégico. La combinación de contenido científico, enfoque práctico y diversidad geográfica proporcionó un marco sólido para avanzar hacia sistemas agrícolas más sostenibles, resilientes e inclusivos en la región euro-mediterránea.
