- Elías Fereres, un nombre imprescindible de la ciencia española en el ámbito de la agronomía y la ingeniería del agua, colabora desde hace casi cuatro décadas como profesor invitado en los másteres y cursos avanzados del CIHEAM Zaragoza

Elías Fereres (Larache, Marruecos, 1946) es catedrático emérito de Producción Vegetal en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de la Universidad de Córdoba e investigador en el Instituto de Agricultura Sostenible del CSIC en Córdoba. Un nombre imprescindible de la ciencia española en el ámbito de la agronomía y la ingeniería del agua que, además, ha desempeñado importantes cargos administrativos relacionados con la gestión de la investigación en España: presidente del CSIC (1991-1992) y secretario de Estado de Universidades e Investigación del Ministerio de Educación y Ciencia (1992-1994), entre otros.
En el ámbito de la cooperación internacional, ha trabajado para la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en más de 20 países, ha sido miembro del Consejo Científico del Grupo Consultivo de Investigación Agraria Internacional y consultor del Banco Mundial y de la UNESCO, entre otras organizaciones. Desde hace casi cuatro décadas, colabora como profesor invitado en los másteres y cursos avanzados del CIHEAM Zaragoza.
Conversamos con él a propósito de su visita a nuestra sede en el marco del Máster Internacional «Gestión sostenible y gobernanza del agua en el medio natural y agrario».
-Ha recordado a los alumnos de nuestro máster que la misión principal de la agricultura es alimentar a la población mundial. ¿Cuáles son los principales obstáculos que se interponen hoy en el cumplimiento de esta misión?
-El mayor obstáculo para alimentar a aquellos que no tienen acceso a suficientes alimentos es la pobreza. La agricultura tiene capacidad para producir suficientes alimentos para toda la población mundial, ahora y en las décadas siguientes, pero hay un 10% de la población, mayoritariamente en zonas aisladas, hambrienta. El gran desafío, que sigue sin abordarse con decisión, es hacer que esas personas tengan acceso a los alimentos que precisan para su bienestar. Conseguir que no aumenten no es suficiente, debería ser el único objetivo de las ayudas desinteresadas a los países menos favorecidos.
-En sus clases ha hablado de la productividad del agua en agricultura. Sobre este tema, ¿qué mensaje le gustaría que haya calado especialmente en estos jóvenes, futuros profesionales responsables de la toma de decisiones en el ámbito de la gestión y gobernanza del agua?
-El mensaje sería que en zonas y situaciones de escasez de agua, como es toda la cuenca mediterránea, la gestión del agua en la agricultura debe enfocarse a optimizar la productividad del agua, no sólo en relación a la producción por metro cúbico sino buscando el máximo rendimiento del agua consumida en cuanto al valor de lo producido, incluyendo aspectos sociales como el empleo adicional que genera esa utilización del agua de riego.
GESTIÓN EN CONDICIONES DE ESCASEZ. Elías Fereres abordó la gestión del agua en la agricultura de zonas áridas durante sus clases en el CIHEAM Zaragoza.

-Hablemos de I+D+i en el sector agroalimentario. ¿Cuáles deberían ser, en su opinión, las líneas prioritarias de investigación para hacer frente a los retos del sector?
-La investigación agraria es una historia de éxito a nivel global y por lo tanto, debe ser apoyada por la sociedad en sus nuevos desafíos para hacer frente a una demanda de alimentos que continuará creciendo. Es necesario desarrollar prácticas innovadoras que hagan a la agricultura más sostenible, particularmente en la protección de los cultivos y en el uso de recursos limitados como el agua. Para continuar en la senda del incremento de la productividad, no se deben abandonar las técnicas convencionales de mejora de plantas antes de que el espejismo de los aportes de las biotecnologías se convierta en realidad.
-Sus trabajos de investigación han abordado diversos aspectos de las relaciones entre el agua, la agricultura y el medioambiente. ¿Cómo describiría estas relaciones y por qué es importante estudiar estos tres elementos conjuntamente?
-El agua es la columna vertebral que permite el funcionamiento tanto de los sistemas agrarios como de los ecosistemas naturales. Tanto el sector agrario como el ambiental tienen demandas hídricas que deben armonizarse para evitar déficits hídricos que amenacen la supervivencia de ambos sectores y optimizar el uso del agua disponible. Por otra parte, las prácticas agrícolas pueden afectar a la calidad del agua que, eventualmente, acaba fluyendo a otros ecosistemas e impactando negativamente en su estado. Casi todas las interacciones entre los sistemas agrícolas y los ecosistemas circundantes tienen como vehículo el agua, por lo que deben estudiarse con el mayor detalle.
"La investigación agraria es una historia de éxito a nivel global"
Elías Fereres, investigador y catedrático emérito de la Universidad de Córdoba (España)
-Ha tenido mucha actividad en el ámbito de la cooperación internacional. Desde esta experiencia, ¿cuáles cree que son los principales beneficios de la cooperación en agricultura y gestión del agua?
-Los mayores beneficios se observan en la mejora de la educación y el entrenamiento de las personas con las que se coopera. La gestión del agua es compleja y los avances son lentos porque es necesario desarrollar un conocimiento local sin el cual es imposible mejorar la gestión del agua en la agricultura. Tengo que decir que se ha avanzado mucho en generar esos conocimientos locales en las últimas décadas que son esenciales para una gestión del agua más precisa, un prerrequisito para mejorar.
