- Andrés Schlageter, administrador del área 'Producción y Bienestar Animal' en el CIHEAM Zaragoza, aborda en este artículo la creciente presión que ejerce el cambio climático sobre la producción ganadera.
- El artículo destaca algunas de las estrategias que se están implementando para mejorar la resiliencia de los sistemas de producción ganadera.

Introducción
El cambio climático ejerce una presión creciente sobre los sistemas de producción ganadera. Episodios prolongados de sequía reducen la disponibilidad de recursos hídricos, limitan el acceso al agua potable, degradan los pastos extensivos y las praderas y disminuyen la productividad de los cultivos en sistemas de regadío, como cereales y leguminosas. Estos cultivos, junto con sus subproductos, constituyen la base de la alimentación animal; por consiguiente, su escasez conduce a una mayor dependencia de piensos importados, con el consiguiente incremento de los costes de producción.
El aumento de las temperaturas agrava aún más estos desafíos al elevar el riesgo de estrés térmico en los animales, lo que se traduce en una reducción de la productividad en la mayoría de las especies ganaderas. Además, las condiciones climáticas más cálidas favorecen la proliferación de vectores de enfermedades como mosquitos, garrapatas y moscas, facilitando la propagación de enfermedades transmitidas por vectores, entre ellas la lengua azul, la fiebre del Valle del Rift y diversas infecciones transmitidas por garrapatas. Estas enfermedades tienden a manifestarse con mayor frecuencia y gravedad en el sur de Europa y el Magreb, afectando de manera particular a países como España, Italia y Grecia, así como a regiones vecinas.
En respuesta al aumento de los retos planteados por el cambio climático, se están implementando múltiples estrategias para mejorar la resiliencia de los sistemas de producción ganadera. En la actualidad existen tres estrategias importantes para abordar cuestiones relacionadas con el cambio climático: a) selección genética de razas resilientes al clima; b) adopción de tecnologías en la explotación que permitan mayor eficiencia en el uso del agua y mitiguen el estrés térmico; y c) creación de redes de cooperación para la vigilancia y control de enfermedades ganaderas emergentes. Aplicadas de forma combinada, dichas medidas contribuyen a fortalecer la sostenibilidad y capacidad adaptativa de la producción ganadera en regiones vulnerables al clima..
Selección genética frente a los efectos del cambio climático
La mejora genética constituye una vía prometedora para aumentar la resiliencia del ganado al estrés térmico y la disponibilidad limitada de agua en la región mediterránea. Mediante la selección de razas locales tolerantes al calor, eficientes en el uso del agua y con un buen rendimiento productivo en condiciones de estrés, se puede desarrollar poblaciones mejor adaptadas a las condiciones climáticas mediterráneas. Gran parte de la investigación en este ámbito se centra en la detección de marcadores biológicos y la identificación de genes asociados a la capacidad de adaptación de los animales a condiciones climáticas adversas. En la región mediterránea, diversos proyectos de investigación están evaluando razas locales con resistencia a estrés térmico y a la escasez de agua. Entre los ejemplos más destacados se encuentran las razas ovinas Sarda (italiana), Rasa Aragonesa (española) y Barbarine (tunecina); la Avileña (raza bovina española) y la raza porcina italiana Duroc, todas ellas razas cárnicas. La selección genética ofrece un método barato y eficaz para mitigar los efectos del cambio climático en la producción ganadera. No obstante, la mayoría de los programas de mejora genética se encuentran todavía en fases iniciales, y la implementación a gran escala de programas orientados a la resistencia al calor y a la escasez de agua requiere un mayor esfuerzo en investigación, validación y transferencia al sector ganadero.
Tecnología aplicada en la explotación para abordar la escasez de agua y el estrés térmico
Las tecnologías emergentes ofrecen soluciones eficaces para gestionar la escasez del agua y el estrés térmico en la producción ganadera al optimizar el uso de los recursos y mejorar el bienestar animal en un contexto de cambio climático. Los sistemas de ganadería de precisión (Precision Livestock Farming, PLF), basados en sensores y dispositivos de monitorización, permiten a los ganaderos controlar la calidad y consumo del agua en tiempo real, detectar problemas de forma precoz, y ajustar el suministro para minimizar pérdidas y desperdicios. Para mitigar el estrés térmico, tecnologías como los sistemas de refrigeración por evaporación (atomización, nebulización y aspersión), combinados con ventiladores o sistemas de ventilación de precisión, contribuyen a reducir la temperatura ambiental en las instalaciones o a enfriar directamente a los animales. Asimismo, el uso de sensores colocados en el animal y termografía infrarroja permite monitorizar la temperatura corporal, la frecuencia respiratoria y el comportamiento, facilitando la detección temprana del estrés térmico y la aplicación de intervenciones dirigidas. Medidas complementarias como la provisión de sombra con materiales reflectantes en cubiertas, la integración de arbolado o la utilización de sistemas acuáticos de refrigeración, contribuyen adicionalmente a reducir la carga térmica sobre los animales. La adopción de estas herramientas permite a los ganaderos tomar decisiones basadas en datos, mejorando la productividad, la sanidad animal y la sostenibilidad de las explotaciones. Sin embargo, el elevado coste de implementación sigue siendo una barrera significativa para muchas operaciones ganaderas.
Cooperación para reducir la propagación de enfermedades transmitidas por vectores
Las enfermedades transmitidas por vectores son infecciones causadas por patógenos que se transmiten a animales y personas a través de artrópodos como mosquitos, garrapatas y moscas. La vigilancia epidemiológica, entendida como la recogida sistemática, el análisis y la interpretación de datos sanitarios, es fundamental para la planificación, implementación y evaluación de intervenciones eficaces en sanidad animal y salud pública. Debido a las condiciones climáticas compartidas, los países mediterráneos afrontan retos similares en la gestión de estas enfermedades, lo que hace imprescindible la comunicación y la cooperación regional. En este contexto, en 2009 se creó la Red Mediterránea de Sanidad Animal (REMESA), integrada por diez países de la cuenca mediterránea, con el objetivo de coordinar proyectos regionales de sanidad animal y armonizar los esfuerzos de vigilancia epidemiológica.
REMESA actúa como una plataforma central para la organización de recursos humanos, materiales y financieros, así como para el fortalecimiento de alianzas institucionales. A pesar de contar con recursos limitados, la red trabaja activamente para reforzar la cooperación regional y avanzar en el logro de sus objetivos estratégicos.
El CIHEAM Zaragoza es socio activo de la red REMESA y actualmente organiza diversas actividades destinadas a promover las iniciativas de la red entre sus países miembros y a reforzar la cooperación regional en sanidad animal.
En la actualidad, el CIHEAM Zaragoza trabaja activamente en estas tres líneas estratégicas para abordar los retos asociados al cambio climático en la producción ganadera. En particular, lidera las actividades de difusión y capacitación en el proyecto europeo Horizonte Europa Re-Livestock, cuyo objetivo es comprender y promover la adopción de prácticas innovadoras que reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de la ganadería, y al mismo tiempo refuercen la capacidad del sector para afrontar los impactos del cambio climático. El CIHEAM Zaragoza organiza cursos, seminarios web y otras iniciativas orientadas a la transferencia de los conocimientos generados por el proyecto.
En este marco, el 2 de junio de 2026, el CIHEAM Zaragoza organiza una jornada dedicada a la adaptación al cambio climático en las prácticas agrícolas y la producción ganadera. Investigadores de distintos países mediterráneos participarán en el evento con el fin de compartir experiencias, resultados de investigación, innovaciones y metodologías para hacer frente a estos desafíos, fomentando el diálogo entre expertos y expertas y la red REMEDIA.
