- Más de una treintena de profesionales de 12 países del Magreb, Oriente Medio y Europa participaron en el curso avanzado sobre reutilización de aguas residuales en agricultura, celebrado en el CIHEAM Zaragoza del 20 al 25 de octubre de 2025.
- El curso fue coorganizado por el Centro Internacional de Altos Estudios Agronómicos (CIHEAM) a través del Instituto Agronómico Mediterráneo de Zaragoza (CIHEAM Zaragoza), y el Centro Internacional de Investigación Agrícola en las Zonas Áridas (ICARDA), en colaboración con la Oficina Regional para Oriente Próximo y el Norte de África de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), y el Instituto Internacional de Gestión del Agua (IWMI).

El desarrollo y uso de recursos hídricos no convencionales en regiones áridas y semiáridas es esencial para responder a la creciente demanda de alimentos de una población en rápido aumento. Estas zonas afrontan los efectos del cambio climático, el agotamiento de los recursos hídricos y el deterioro de su calidad. Para hacer frente a estos desafíos, el uso seguro de aguas residuales tratadas se perfila como una alternativa estratégica allí donde el agua para riego escasea.
El programa fue impartido por expertos de centros de investigación (CEBAS-CSIC; INRAE) y universidades (Universidad de Sevilla, Universidad de Jordania), así como por representantes de organizaciones internacionales (FAO, IMWI) y de la Associazione Nazionale Consorzi di gestione e tutela del territorio e acque irrigue de Italia. Participaron 34 especialistas: 21 de forma presencial, de Argelia, Egipto, España, Italia, Jordania, Líbano, Marruecos, Palestina, Túnez y Turquía y 13 en línea, desde Chile, Egipto, España, Italia, Libia, Marruecos, Palestina y Turquía.

El objetivo principal fue dotar a profesionales del sector de herramientas técnicas y conocimientos actualizados sobre tecnologías de tratamiento de agua más eficientes y rentables, junto con protocolos, directrices y estudios de casos que impulsen el uso óptimo de estos valiosos recursos. El curso ofreció una visión general de los marcos normativos y de las restricciones legales, ambientales y socioeconómicas que garantizan un uso seguro de los recursos hídricos no convencionales, además de presentar recomendaciones prácticas y ejemplos ilustrativos para promover la aceptación social y respaldar políticas eficaces de reutilización.
Durante los seis días del programa se combinaron sesiones teóricas con ejercicios prácticos y estudios de casos sobre gestión de riesgos en la reutilización del agua para el riego, mostrando soluciones técnicas y buenas prácticas agrícolas adaptadas a distintos contextos socioeconómicos. También se realizó un ejercicio sobre procesos participativos en la gestión de las aguas regeneradas. Al final del curso, el grupo se trasladó a Vitoria-Gasteiz, donde visitaron una estación de depuración de aguas residuales y una comunidad de regantes que utiliza aguas regeneradas.

El programa abarcó varios temas clave como los tratamientos avanzados de depuración de aguas residuales, reutilización sostenible, evaluación de riesgos e identificación de peligros potenciales para la salud pública y el medioambiente. La parte dedicada a la implementación en campo se centró en aplicaciones prácticas que demuestran cómo la teoría puede aplicarse con éxito en proyectos reales.
Los participantes profundizaron en el marco institucional y los instrumentos políticos que influyen en la gobernanza del agua, comprendiendo cómo los reglamentos configuran las estrategias nacionales y regionales. El curso concluyó con un análisis comparativo de experiencias y normativas en distintos países, aportando valiosas perspectivas sobre enfoques y buenas prácticas en la región mediterránea.

En las sesiones de debate se destacaron varias conclusiones generales: la importancia de promover el aprovechamiento de aguas regeneradas como recurso sostenible en la agricultura mediterránea; la necesidad de alcanzar un equilibrio entre la seguridad y la viabilidad económica para garantizar la sostenibilidad a largo plazo; el valor de compartir experiencias entre países ante desafíos comunes; y la conveniencia de establecer un marco mediterráneo armonizado en materia de reglamentación y evaluación de riesgos que facilite la colaboración regional.
Uno de los principales logros del curso fue la excelente interacción y cooperación entre los participantes, que permitió crear lazos sólidos y sentar las bases para futuras colaboraciones en favor de una gestión más sostenible de los recursos hídricos en la región mediterránea.
