
Birgit Gredler-Grandl es investigadora senior en Wageningen Livestock Research en los Países Bajos. Especializada en mejora genética animal, su trabajo se centra en las emisiones de metano y la eficiencia alimentaria en el ganado lechero. Su investigación tiene como objetivo mejorar estos rasgos clave mediante la selección genética, contribuyendo a una producción ganadera más sostenible.
Recientemente, Gredler-Grandl visitó el CIHEAM Zaragoza como coordinadora científica y profesora del curso avanzado "Mejora genética en vacuno para reducir las emisiones de metano: de la medición en la granja al progreso genético".
En esta ocasión, hablamos con ella sobre la reducción de metano y las principales iniciativas de investigación en las que participa.
Pregunta: ¿Cómo contribuye la mejora genética animal a la reducción de metano?
Respuesta: La mejora genética animal es una de las herramientas más eficaces para reducir las emisiones de metano porque su impacto es acumulativo y permanente. Una vez que comenzamos a seleccionar para obtener menores emisiones de metano, los beneficios se transmiten a cada generación. De hecho, ya hemos logrado avances seleccionando características correlacionadas con la reducción de metano, como la longevidad. Sin embargo, la selección directa para menores emisiones de metano es esencial para maximizar el impacto.
El proceso funciona identificando y seleccionando como padres de la siguiente generación a los animales que emiten menos metano. Su descendencia hereda esta ventaja genética, reduciendo gradualmente las emisiones con el tiempo. Para lograr esto, los mejoradores calculan valores de cría, que ayudan a los ganaderos a seleccionar animales con características deseables. Sin embargo, estimar valores de cría con alta precisión requiere una extensa recopilación de datos. Aquí es donde entra en juego nuestro trabajo en el proyecto europeo Re-Livestock.
Medir las emisiones de metano es complejo y costoso. A diferencia de recoger una simple muestra de ADN, obtener datos precisos de emisiones de metano requiere un esfuerzo significativo. Al compartir datos entre países, podemos mejorar la precisión de los valores de cría y avanzar en soluciones genéticas.

P: ¿Qué es la Global Methane Genetics Initiative y cómo contribuirá a reducir las emisiones de metano?
R: Una iniciativa importante que aborda este desafío es la Global Methane Genetics Initiative, lanzada recientemente en los Países Bajos con financiación del Bezos Earth Fund y el Global Methane Hub. Con una inversión de 27 millones de dólares y más de 50 socios en 25 países, incluyendo Australia, Nueva Zelanda, Estados Unidos, Sudamérica, África y Europa, esta iniciativa pretende acelerar el progreso genético en la reducción de metano. Incluye más de 25 razas de vacuno lechero y de carne, así como pequeños rumiantes como ovejas.
La iniciativa tiene tres objetivos principales:
- Reunir a expertos para compartir datos, protocolos y mejores prácticas para medir las emisiones de metano;
- Aumentar el número de animales registrados para emisiones de metano, con el objetivo de más de 100.000 animales fenotipados en los próximos cinco años;
- Crear una Base de Datos Global para apoyar programas de cría, evaluaciones genéticas e investigación, fomentando la colaboración entre científicos e industria.
Esta iniciativa será un punto de inflexión para hacer la producción ganadera más sostenible a través de la genética.
P: ¿Por qué es importante reducir las emisiones de metano en el sector ganadero?
R: Estamos presenciando fenómenos meteorológicos más extremos provocados por el cambio climático. Los gases de efecto invernadero, incluido el metano, son una causa importante del aumento de la temperatura global.
La ganadería es una de las principales emisoras de metano en el sector agropecuario debido a los procesos digestivos naturales de los animales. Cuando las vacas digieren fibra, liberan metano mediante eructos, lo que contribuye directamente al calentamiento atmosférico.
Por ello, el sector tiene la responsabilidad de ser parte de la solución. Al reducir las emisiones de metano a través de la mejora genética y otras estrategias, podemos ayudar a mitigar el cambio climático al tiempo que aseguramos una producción alimentaria sostenible.
